martes, 5 de febrero de 2008

PEQUEÑO MANUAL DE DEBATE PARA POLÍTICOS DE IZQUIERDAS

O cómo se debe debatir con los conservadores
Basado en los trabajos de George Lakoff y el Rockridge Institute (“Think Tank” progresista de EE.UU.)

CUESTIONES BÁSICAS

  • Ten buen humor.

  • Ten buen talante.

  • Mantén la calma. Ellos ganan cuando consiguen que grites o que pierdas el control.

  • Mantén el tipo.

  • Actúa siempre a la ofensiva, nunca a la defensiva.

  • No te hagas la víctima. No refunfuñes. No te quejes. No supliques.

  • Un empate con dignidad es una victoria para nosotros.

EL DEBATE CIVILIZADO…

  • Muestra firmeza, calma, capacidad de razonar, realismo, amor a nuestra ciudad/región/país, conocimiento de los hechos fundamentales y una actitud que refleje que te consideras igual a los demás, no superior.
  • Empieza siempre hablando de los valores, preferentemente de los valores que todos compartimos. Intenta ganar la partida en el terreno de los valores.
  • Trata con respeto a los conservadores, cuando les des la réplica. Nadie te escuchará si no lo tratas con respeto. Sé honesto. Evita los golpes bajos.
  • Es posible que tu oponente utilice un lenguaje que quiere decir lo contrario de lo que dice, es decir, el llamado lenguaje orwelliano. Utiliza tú un lenguaje que describa con precisión lo que él está diciendo.
Por ejemplo: Cuando Pizarro dice que “hace falta un nuevo modelo de compensaciones y protección social, en el que recibiría más fondos quien fuera más productivo”, realmente está proponiendo “privatizar las pensiones”.
  • Cuando oigas el lenguaje orwelliano observa de dónde surge, porque es una guía para saber en qué son vulnerables.

EL DEBATE CON LA OPOSICIÓN…

  • No esperes convencer a los conservadores incondicionales.
  • Los conservadores han caricaturizado a los progresistas haciendo que parezcan débiles, irritados, intelectualmente flojos, poco patriotas, desinformados y elitistas. Que no creen un estereotipo tuyo en ninguno de esos sentidos.
  • Utiliza, si puedes, cuestiones polémicas, a modo de cuña. Casos en los que tu oponente traicionará alguna de sus creencias, diga lo que diga.

APRENDE A ENMARCAR

Los marcos las estructuras mentales con las que los seres humanos interpretamos la realidad (y con las que, a veces, nos inventamos la realidad). Como consecuencia de ello, conforman las metas que nos proponemos, los planes que hacemos, nuestra manera de actuar y aquello que cuenta como el resultado bueno o malo de nuestras acciones. Toda palabra evoca un marco.

Por ejemplo, cuando hablamos del estado del bienestar, esto evoca un determinado modo de entender las políticas públicas. Se puede decir que utilizar ese término encaja en un marco progresista.

  • Una vez que tu marco se acepta dentro del discurso, todo lo que dices es sencillamente sentido común.
  • Decir sólo la verdad, no funciona.
  • Pensar de modo diferente requiere hablar de modo diferente. Cuando hay que discutir con el adversario: no utilices su lenguaje.
  • Cuando negamos un marco, evocamos el marco.
  • Sé sincero. Utiliza marcos en los que realmente crees, basados en valores que realmente defiendes.
  • No te limites a negar las reivindicaciones de otras personas; REENMARCA. Los marcos prevalecen sobre los hechos. Los marcos de él se mantendrán y los hechos rebotarán. Reenmarca siempre.
  • No respondas nunca a una pregunta enmarcada desde el punto de vista de tu oponente. El estilo de discurso corriente requiere que contestes directamente a las preguntas que te han hecho. Eso es una trampa.
  • Es posible que un oponente no sea sincero cuando su verdadero objetivo no es el que dice. Hazle ver con educación cuál es ese objetivo, y después reenmarca.

EN CAMPAÑA

  • Una campaña política no es una campaña de marketing y el candidato no es un producto.
  • Huye de los montajes mediáticos. Si el juego está trucado de antemano, no te prestes al juego.
  • Empieza siempre hablando de los valores, preferentemente de los valores que todos compartimos. Intenta ganar la partida en el terreno de los valores: La gente no vota por sus intereses, vota por sus valores, por su identidad, por aquellos con los que se identifican.
  • Cuenta historias. Búscate una buena colección de historias que funcionen.

LA GUERRA CULTURAL

Esta es la estrategia neocon mundial. Es una guerra conducida con todo lo imaginable, excepto munición real, contra los progresistas, a los que nos retrata como una amenaza para las identidades culturales, religiosas y personales de los conservadores. Sin esta guerra cultural, los conservadores no pueden ganar. No es una situación de crispación pasajera, es una estrategia PERMANENTE.

  • Nuestra meta es unir a los ciudadanos entorno a unos valores. Los ideólogos de la derecha quieren dividir a la población mediante una fea guerra cultural. Nosotros ganamos con un discurso civilizado y una conversación abierta y respetuosa.
  • Evita los debates a gritos. Recuerda que la derecha radical plantea una guerra cultural y que los gritos son la forma de discurso de esa guerra. El discurso civilizado es la forma de discurso de la moral progresista. Obtienes una victoria cuando el discurso se convierte en discurso civilizado.

lunes, 4 de febrero de 2008

DECLARACIÓN DE LA MASONERÍA LIBERAL Y ADOGMÁTICA


La Gran Logia Simbólica Española, la Gran Logia Femenina de España y la Federación Española de El Derecho Humano, mostramos nuestra preocupación por las presiones que sufre la sociedad por parte de la jerarquía católica española, deseosa de generar una involución en los últimos avances en la igualdad de derechos cívicos que se han conquistado.

La Masonería española que representamos manifiesta su apoyo a todos los colectivos sociales que trabajan para conseguir que el Estado español sea realmente laico. Un Estado donde todos los ciudadanos y entidades, laicas, religiosas u otras, puedan disfrutar de los mismos derechos, deberes y oportunidades, y en el que la vida pública se desenvuelva dentro de un marco legal y operativo plenamente aconfesional.

Asimismo, reclamamos al Gobierno que se establezcan condiciones de igualdad para las distintas iglesias, y confesiones y, a su vez, que denuncie y no renueve el Concordato con el Vaticano con el fin de concluir con compromisos del Estado con una iglesia específica, en especial en cuanto a su financiación, y para que ninguna religión mantenga vínculos de dependencia e interferencia respecto a la organización del Estado como tal.

La sociedad española es lo suficientemente madura para liberarse de las ataduras que le impone un pasado de confluencia, cuando no de identificación entre Estado e Iglesia Católica. Por eso, como integrantes de la Masonería, respetuosa con todas las religiones y que tiene como uno de sus objetivos la armonía social entre todos los seres humanos, en libertad y respeto mutuo, entendemos que ha llegado el momento de superar definitivamente ese pasado en España y de llevar a cabo, por parte de los poderes públicos, la total laicidad del Estado para fortalecer la convivencia cívica y democrática, sin privilegios ni discriminaciones.
En Madrid a 28 de enero de 2008.

Firmado:
GRAN LOGIA SIMBÓLICA ESPAÑOLA
GRAN LOGIA FEMENINA DE ESPAÑA
DERECHO HUMANO ESPAÑA

jueves, 31 de enero de 2008

LA TEORÍA DE LAKOFF

LA VANGUARDIA. MANUEL CASTELLS.
El alcance de la teoría de Lakoff, por discutibles que sean algunas de sus hipótesis, rebasa el ámbito estadounidense, aunque sus aplicaciones directas tengan como referencia la cultura de ese país.

Qué tiene que ver la neurolingüística con la política? Al parecer bastante, si juzgamos por el entusiasmo que despierta entre los medios demócratas y progresistas de EEUU la teoría de George Lakoff. Cuando este académico mundialmente famoso, catedrático de ciencia cognitiva en Berkeley, da una de sus frecuentes charlas a lo largo de la geografía de EEUU, miles de personas hacen cola para escucharle. No vienen movidos por un interés científico, sino por su frustración política. Les quema el sentimiento de ver como sus conciudadanos siguen votando a George W. Bush y a los neoconservadores a pesar del deterioro de su nivel de vida y de la continuación de una guerra que rechaza la gran mayoría de la población. No es sólo el miedo al terrorismo o un nacionalismo mal entendido, les dice Lakoff. Es, según él, la capacidad de los estrategos republicanos de activar estructuras mentales inconscientes que motivan nuestros comportamientos sin prestar atención a la racionalidad de nuestros intereses o a los datos de la realidad. Lakoff se ha convertido en el símbolo de una regeneración de la política demócrata estadounidense.

Su panfleto político “¡No pienses en un elefante!” (el elefante es el símbolo del Partido Republicano) es un best seller y está prologado por Howard Dean, el actual presidente del Partido Demócrata. Hillary Clinton, probablemente la candidata presidencial demócrata en 2008, lo llama a consulta, al igual que los principales líderes del partido. “The New York Times” ha dedicado un reportaje especial a la influencia de Lakoff. Y multimillonarios como George Soros y otros están financiando el Rockridge Institute, una fundación para la formación política que prepara a los candidatos y agentes de campañas políticas del Partido Demócrata para las próximas elecciones, poniendo en práctica las hasta ahora abstractas teorías de este científico metido a político por la indignación que siente hacia lo que pasa en su país y en el mundo por culpa de su país.

¿De qué se trata entonces? ¿Ha descubierto Lakoff la piedra filosofal de la manipulación política y por tanto el antídoto contra ella? Pues algo así. Su idea es muy simple, aunque ha sido sesudamente argumentada en varios volúmenes de investigación importantes hasta llegar a su estadio panfletario. La ciencia cognitiva ha establecido que pensamos en términos de marcos mentales y metáforas, antes de entrar en el razonamiento analítico. Estos marcos mentales (frames) tienen existencia material, están en las sinapsis de nuestro cerebro, configurados físicamente en los circuitos neuronales. Cuando la información que recibimos (los datos) no se conforman a los marcos inscritos en nuestro cerebro, nos quedamos con los marcos e ignoramos los hechos. Por ejemplo, si se ha activado un marco que define al Presidente como protector contra todos los peligros del mundo, cualquier información que contradiga ese marco (como la falta de conexión entre Al Qaeda y Sadam Hussein, o la inexistencia de armas de destrucción masiva) tiene mucha dificultad para penetrar nuestra decisión consciente. Naturalmente, si ese marco no es operativo o si otro tipo de marco es el activado, entonces ocurre lo contrario, los datos se convierten en argumentos en contra de la política del miedo.

Lakoff piensa que uno de los marcos más importantes es aquel que se refiere al padre estricto y protector, al que tiene que castigar por nuestro propio bien, el que define las reglas de conducta y las transforma en disciplina, con respecto a nosotros y al mundo exterior. Y sostiene que los republicanos más conservadores han conseguido activar ese marco en una gran parte de la población. No por casualidad, sino como resultado de una larga estrategia desde hace tres décadas, para contrarrestar la hegemonía demócrata en la población. Financiaron con decenas de millones de dólares fundaciones y programas de investigación, reclutaron universitarios, publicistas, periodistas, escritores, especialistas de la imagen, y fueron perfeccionando poco a poco su lenguaje y su temática. Por ejemplo, al hablar de los impuestos como carga tributaria sin referirse a lo que se recibe a cambio de lo que se paga, se activa el mito del ciudadano expoliado por el Estado. O al hablar de matrimonio homosexual (en lugar de unión entre personas) se implica la devaluación de algo sacrosanto para mucha gente. Lo cual tiene consecuencias en la política. Porque Lakoff sostiene, apoyándose en estudios electorales, que la mayoría de la gente no vota por sus intereses, sino en función de su identidad. Los ciudadanos votan “según su identidad, sobre la base de quiénes son, de qué valores tienen y a quién y a qué admiran”. Y los estereotipos culturales y morales son los que más directamente enmarcan el voto por afinidad o por rechazo.

Ahora bien, Lakoff rechaza la interpretación práctica que se hace de sus enseñanzas en términos de reducirlo todo a una manipulación lingüística. Al contrario, les dice a los políticos, lo importante son las ideas y la relación de las ideas que se proponen con los valores inscritos en la identidad de las personas. Pero como todos tenemos distintos marcos de referencia, la clave es cómo activar esos valores latentes, cómo hacer que el deseo de solidaridad sea más fuerte que la agresividad individualista o el deseo de paz más fuerte que el miedo. De hecho, acusa a los demócratas de reducir la política a imágenes y de cambiar sus posiciones para conseguir el voto. En contraste, dice él, con los neoconservadores que afirman claramente sus valores, dicen exactamente lo que son y lo que quieren, y con esta claridad de principios articulan estrategias de comunicación no tanto para seducir a los electores, sino para convencer a los ciudadanos. Si alguien llega a convencerse de la justicia de la guerra en Irak como un reflejo de protección, entonces estará dispuesto a entender los errores de Bush sobre las armas de destrucción masiva y otras minucias. Por tanto, su fórmula de entrenamiento político es afirmar claramente los valores demócratas y progresistas y encontrar un lenguaje propio para comunicarlos, en lugar de intentar vanamente oponer los hechos al discurso articulado de los conservadores que busca establecer una complicidad de valores.

El alcance de la teoría de Lakoff, por discutibles que sean algunas de sus hipótesis, rebasa el ámbito estadounidense, aunque sus aplicaciones directas tengan como referencia la cultura de ese país. La idea de que la simple racionalidad o el cálculo del interés propio no es el determinante central del comportamiento es ampliamente aceptada, como muestra el éxito de los análisis en términos de inteligencia emocional. Pero en el ámbito de la política hay más resistencia a aceptarlo porque las ideologías liberal o marxista del progreso mediante la razón han ido arrinconando los valores y la identidad como fuentes de motivación en el espacio público. Y, sin embargo, si pueblo tras pueblo votan con frecuencia a favor de quienes representan intereses contradictorios a los suyos, es que hay otros mecanismos que deciden el poder. Por eso la gente busca, en EEUU y en otras partes, una explicación y una práctica que les permita liberarse del laberinto de metáforas inducidas en nuestros cerebros.

jueves, 24 de enero de 2008

EL PROYECTO 80%

¿Qué pasaría si consiguiésemos alcanzar una participación en las elecciones generales del 80%?

Con esta sugerente pregunta se promociona una idea lanzada a través del blog http://80porciento.blogspot.com/ en el que se inicia una campaña para alcanzar la, a priori, utópica cifra de participación del 80% en las próximas elecciones.

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos, poco sospechosa de ultraizquierdismo, contiene una cita, que gusta muy poco a la jerarquía eclesiática, tan efrentada al espíritu de la Ilustración, que es la que viene a decir “que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad.”

No me cabe la menor duda de que existe una estrategia de la Derecha de vencer electoralmente a fuerza de aburrir y alienar al electorado, y a la estrategia de apoyo a sus tesis, por parte de la Iglesia Católica, instalada en la postura medieval de que la voluntad del pueblo no puede contradecir a la voluntad de Dios (que por cierto ellos monopolizan). Me encanta pesar que, frente a estas posturas, el pueblo, único soberano, tiene el enorme poder del voto en sus manos.

Y, puestos a hacer un "revolución" cívica y silenciosa, me gusta esta iniciativa del voto masivo, mucho más que la otra que propugna la abstención y que, al final, como se ha demostrado siempre, sólo favorece a la derecha.

Votemos masivamente, pues no hay nada más revolucionario que el voto, aunque sea blanco, como especulaba Saramago en su genial "Ensayo sobre la lucidez".

He dicho.

miércoles, 23 de enero de 2008

I CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA

Hoy miércoles 23 de enero tendrá lugar el acto de inauguración del I Ciclo de Conferencias sobre Recuperación de la Memoria Histórica que, organizado por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Tocina y patrocinado por la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, se celebrará a lo largo de tres días en el Salón de Actos "Dulce Chacón" de Tocina.

En el ciclo de conferencias participarán diversas personalidades del ámbito de la Recuperación de la Memoria Histórica como el escritor e historiador sevillano, Juan Ortiz Villalba; el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, Leandro Álvarez Rey y la Ex Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica de España, Ascensión Tejerina.

Entre las actividades complementarias que se llevaran a cabo durante esta actividad destaca la presentación del libro "Epístolas de la Memoria" escrito por el joven historiador onubense, Manuel Alonso Albarracín, y editado por el Ayuntamiento de Tocina.

En definitiva, esta actividad se enmarca dentro de las acciones que el consistorio está llevando a cabo en favor de la recuperación de la memoria histórica en el municipio, que tiene por objeto conocer la verdad de los hechos que acontecieron durante el golpe militar y la Guerra Civil, así como homenajear a todos aquellos que perdieron su vida por el simple hecho de tener una ideología diferente a la de los vencedores.


SALÓN DE ACTOS "DULCE CHACÓN

"Miércoles 23 de enero.20.00 h. Inauguración del Ciclo de Conferencias sobre la Recuperación de la Memoria Histórica. Correrá a cargo de D. Juan de Dios Muñoz Díaz, alcalde de Tocina.

20.15 h. Conferencia "Del Golpe Militar a la Guerra Civil, Sevilla 1936".D. Juan Ortiz Villalba, historiador.

Jueves 24 de enero.20.00 h. Conferencia "Antecedentes y causas de la Guerra Civil: La situación de Sevilla".

Viernes 25 de enero20.00 h. Mesa Redonda "República, Socialismo y Masonería: Persecución y Exilio".
Participarán: Dña. Ascensión Tejerina, Ex Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica de España y D. Leandro Álvarez Rey, Profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla.

Acto de Clausura. A cargo de D. Josu Gómez Barrutia, delegado de Cultura del Ayuntamiento de Tocina.