jueves, 10 de septiembre de 2009

El puño en alto es un saludo


He querido recuperar este artículo en el que los protagonistas no están ya entre nosotros y que, a la vista de las declaraciones recientes, debemos echar de menos. Me refiero a Don Enrique Tierno Galván y Don Paco Umbral.

Corría el año 1976 y no hacía mucho que acababa de morir el Dictador, cuando Paco Umbral, por aquel entonces columnista del EL PAÍS, alababa la gran aportación que el "viejo profesor" hacía al espíritu de reconciliación de la, por aquel entonces incipiente, Transición, al afirmar que "el puño en alto ya no es una amenaza, sino un saludo, una manera de diferenciarse del saludo fascista con la mano abierta."

Las declaraciones del Sr. Rajoy equiparando el saludo socialista con el saludo romano fascista reflejan, además, un profundom desconocimiento de la historia. Sepa usted, Sr. Rajoy, que el puño izquierdo levantado es un gesto que ha sido símbolo de la socialdemocracia desde la Segunda Internacional. De hecho, los comunistas levantan también el puño, pero se trata del derecho, el de la Tercera Internacional. El puño izquierdo levantado es, por tanto, el símbolo de los que defendemos la unidad de la clase trabajadora y la lucha por la libertad, en paz y en democracia. Nada comparable al saludo fascista que representa la opresión y el genocidio.

Los socialistas nos sentimos orgullosos de nuestros 130 años de historia y asumimos sus luces y sus sombras, sus símbolos y emblemas. Otros prefieren padecer amnesia. O peor, quieren que la sociedad española la padezca.

Para evitar el olvido, no hay nada mejor que esforzarnos en recordar el pasado. En este caso, de la mano de un Paco Umbral del que Mariano Rajoy ha afirmado que "es el gran cronista de la España contemporánea, capaz de mirar la realidad desde la altura de su independencia y capaz de ofrecernos esa mirada convertida en arte gracias a su talento."

Tiene usted mucho que aprender de Paco Umbral, Sr. Rajoy.

El puño en alto

FRANCISCO UMBRAL 13/06/1976

A don Enrique Tierno Galván le he visto el otro día levantar el puño blandamente, casi sin cerrarlo, y dijo que el puño en alto ya no es una amenaza, sino un saludo, una manera de diferenciarse del saludo fascista con la mano abierta. A Tierno Galván le va debiendo la política española no sólo la relajación de los ánimos, sino incluso la relajación de los puños.Lola Gaos saluda con el puño muy levantado. Está entre Dolores Ibarruri y su hermano José Gaos, el gran filósofo muerto de soledad en el exilio. Los jóvenes obreros levantan un puño duro como una fruta temprana y las jóvenes estudiantes levantan un puñito rosa como un melocotón en almíbar marxista-leninista. Una periodista escribía una vez en el «Ya» diciendo que había visto a Paco García Salve, puño en alto, cuando salió de la cárcel, y que le había dado miedo. Tampoco es como para ponerse en esa tesitura, madama. Yo he charlado algunas mañanas con García Salve sobre literatura, teatro, política y mujeres, y le puedo prometer a usted, señora (en Serrano decimos prometer, que jurar es más ordinario), que el joven jesuíta, vestido antes de sotana y vestido ahora de chabola, no asusta a nadie. Tiene una bondad de camisa a cuadros y mucho madrugar, que ha hecho que, efectivamente, amanezca más temprano, pero sin sangre.

El saludo puño en alto se va haciendo frecuente en el país. Va habiendo como una granazón de puños por la arboleda perdida a la que Alberti no acaba de regresar, quizá por aquello de que Madrid, y no sólo Roma, también es peligro para caminantes, que de noche todos los «missinos» son pardos. Hay ya un limonar de puños en la vida española, pero esperemos que no sean los limones amargos de Durrell, sino los limones redondos del Camborio, y que vayan poniendo de oro el agua mansa de la vida nacional, sin el prendimiento y la muerte de Federico, con que acaba el famoso romance y empieza nada menos que la guerra civil.

En esta cosecha de puños, en esta granazón de oro e idea que para algunos va. siendo alarmante, retrospectiva y prematura al mismo tiempo, don Enrique Tierno Galván ha puesto, una Vez más, el bálsamo de su palabra sosegada y casi clerical de izquierdas. Su palabra, que ha dado en el naranjal de los jóvenes puños cerrados como da el sol suave de la media tarde, endulzándolos.

-No es una amenaza -ha dicho. Es un saludo.

Pensemos ya por nuestra cuenta (hay quienes sólo piensan por cuenta de Tierno o de Balmes, pero siempre por cuenta de alguien) que el darse la mano también empezó siendo un gesto bélico, una comprobación de que el contrario no llevaba armas en ella, y hoy ese gesto se ha quedado en saludo, perdida para siempre la connotación bizarra y guerrera del origen. Pues igual puede pasar con la floración temprana y la fruta impaciente de los puños.

Tampoco la mano extendida, la mano en alto, era agresiva en principio, porque al fin y al cabo, los gestos no son nada, pero aquello tenía una genealogía romana, imperial, que implantó un palmar sangriento en el corazón de Europa. Los gestos significan porque la historia los cargó de significado, como pistolas. Y me parece oportuno, por eso, lo que le he oído a Tierno Galván a propósito del puño en alto y, sobre todo, su manera de levantar el puño, un poco floja, un poco cansada. Es el puño que no esconde nada -ni siquiera el dije del rencor milenario-, sino que se cierra con la mínima energía imprescindible del que quiere poner un punto y aparte en la escritura del aire que es la historia.

-Ya no damos miedo -ha dicho él mismo.

Y acto seguido bajó el puño para dar la mano.

jueves, 3 de septiembre de 2009

AL 70% DE LOS INTERNAUTAS LE CUESTA DISTINGUIR UN BULO DE UNA NOTICIA FIABLE

II INFORME SOBRE LA PERCEPCIÓN DE LOS INTERNAUTAS DE LOS BULOS EN LA RED

  • Cerca del 70% de los encuestados señala a los foros y al correo electrónico como los principales canales de propagación de rumores en la red.
  • Para los encuestados, los bulos sobre política, productos de alimentación y peligros para la salud son los más extendidos, los más fácilmente reenviables y los de mayor éxito en la red.
02-09-2009 - * Para la mayoría de internautas los bulos se propagan para crear alarma social y son usados entre empresas competidoras para perjudicar la imagen de las marcas.

* El cierre de la cuentas de Hotmail, los ataques a los beneficios de Actimel y la toxicidad del Red Bull así como falsos trucos para vencer el infarto de miocardio han sido los bulos más extendidos durante el último año.


Antecedentes.

"La transmisión de bulos en Internet (Hoax, en sus siglas inglesas) es un fenomeno imparable en la red que afecta directamente a la credibilidad de este medio de comunicación utilizado por más de 1.700 millones de personas en el mundo. La interactividad inherente a Internet y la horizontalidad de la información generada en la red, ha dado lugar a todo tipo de noticias falsas sobre personas, instituciones o empresas".

Por segundo año consecutivo la Asociación de Internautas ha presentado un estudio sobre los rumores en Internet, realizado a 3.129 internautas durante el mes de julio de 2009, donde se pone de manifiesto la cantidad de españoles que no sabe distinguir entre un rumor falso y una noticia veraz en la red. Este año la cifra ha aumentado hasta el 70%, hecho que pone de manifiesto la dificultad cada vez mayor de entender y manejar un medio como es el de Internet (60% de los usuarios en 2008 vs 70% de los internautas 2009).

Internet sigue siendo una herramienta imprescindible para la búsqueda de información y así lo confirman el 94% de los internautas encuestados, ya que para ellos es la acción más habitual que realiza en la red. Pero esta búsqueda de información puede verse dificultada por la propagación en la red de un número elevado de bulos (hoax, siglas en inglés), que tienen como finalidad confundir y difundir información falsa y no contrastada en la red.

No hay una fórmula exacta para diferenciar la información cierta del rumor, y normalmente no suele ser una tarea fácil pero el 33% de los internautas coinciden en señalar que la clave es que la fuente de la información buscada en el red esté identificada. Además para el 21% de los encuestados la incorporación de los datos de un estudio de una fuente mencionada da mayor veracidad a la información publicada, así como que para el 12% la confianza reside en el remitente de la información.


Las fuentes más fiables para los internautas siguen siendo las versiones online de la prensa convencional con un 3,37 de puntuación (sobre cinco puntos) tras los diarios digitales que reciben 3,14 puntos, la radio con un 2,9 y la televisión con un 2,4. Por el contrario, el 55% de los internautas señalan a los foros como principales creadores de rumores en el entorno digital, seguidos por los blogs (19%). Siendo de nuevo los foros (36%) y el correo electrónico (32%) los principales canales de propagación y difusión de las informaciones falsas.

Los bulos, herramientas para crear alarma social y empeorar la imagen de las marcas

¿Por qué creen los internautas que se emiten bulos en la red? En primer lugar, el 46% de los encuestados lo achaca a la voluntad de generar alarma social entre la población y en segundo lugar, y como novedad del estudio con respecto al del año 2008 un 33% de las respuesta destacan la finalidad de empeorar la imagen de las marcas entre empresas competidoras. Para muchos internautas, los bulos o hoax son creados por las empresas comerciales como forma de desacreditación de los productos o acciones de la competencia.

Generar bases de datos (con el 32% de las respuestas) y la transmisión de virus (con el 28%) son otros de los motivos que los internautas asocian a la propagación de bulos en la red.

La política, la sanidad y la alimentación son los temas más recurrentes y reenviables sobre los que suele tratar el rumor según afirma la mayoría de internautas. Así, en el 26% de los encuestados mencionaban la política mientras que el 19% destacaba la sanidad y la alimentación.

Los bulos más frecuentes en la red: la eliminación de cuentas de Hotmail y argumentos contra los beneficios de Actimel

La mayoría de internautas afirma que recibe entre 3 y 8 hoax al mes, la noticia sobre la eliminación de la cuenta de Hotmail en caso de no reenviar un email es el bulo que más recuerdan los internautas (7 de cada diez), seguido del que incluye argumentos contra los beneficios de Actimel, que han recibido 5 de cada 10 encuestados. Las pruebas médicas que prueban la toxicidad de Red Bull, la fortuna compartida por Bill Gates y cómo sobrevivir a un infarto tosiendo son otras de las mentiras más propagadas por Internet.

¿Qué hacen los españoles cuándo reciben un email cuyo asunto consideran de dudosa veracidad?

El 64% afirma que no llega a abrir el mensaje pero el resto sí lee su contenido. Tras recibir el mensaje, el 80% lo borrará pero el 16%, ante lo duda, reenviará la comunicación a sus más allegados.

El hoax, una molestia para la mayoría de usuarios

El 71% de los encuestados perciben el hoax como una molestia y un 27% le concede cierta credibilidad. Más allá de la incomodidad que pueda generar la recepción de un bulo a un internauta, los rumores pueden dañar gravemente la imagen de un personaje o marca que se vea directamente afectada por éste, un daño del que no se conocen cifras ya que hasta el momento no se ha hecho público ningún estudio al respecto.


PAUTAS PARA DISTINGUIR UN BULO

Internet siendo actualmente una de las fuentes principales de búsqueda de información y ante el gran número de Internautas que actualmente continúan teniendo problemas para distinguir entre información veraz y bulo, la Asociación de Internautas ha recogido una serie de pautas anexas al estudio sobre rumorología en el red para identificar y detectar de forma sencilla los bulos.

PAUTAS PARA RECONOCER UN BULO (HOAX) EN INTERNET:

1. Los hoax o bulos carecen de fecha de publicación y están redactados de la manera más atemporal posible para que pervivan el máximo tiempo circulando en la red
2. Los bulos o hoax son anónimos, no citan fuentes (ya que carecen de las mismas) y no están firmados para evitar repercusiones legales

3. Los bulos o hoax contienen un gancho para captar la atención del internauta. El éxito del bulo residirá en cuanto morboso, monetario o generador de miedo sea su gancho.

Ejemplo Hotmail: Hotmail cerrará sus cuentas. Perdida de contactos y multa de una gran cantidad de dinero (gancho miedo basado en valor monetario)

Ejemplo Actimel: Actimel es malo para la salud. Produces L. Casei y dejas de fabricar defensas. (gancho miedo basado en la salud)

Ejemplo Redbull: Redbull contiene veneno en su composición química. (gancho miedo basado en el daño a la salud)

4. Los bulos o hoax normalmente contienen una petición de reenvío: Se solicita el reenvío para alertar a otras personas, para evitar mala suerte, para evitar la muerte, o con cualquier otro motivo. El objetivo de esta petición de reenvío reside en captar direcciones IP, crear bases de datos, realizar posteriores campañas de SPAM o simplemente difundir la información falsa el máximo posible

Siguiendo estas pautas un internauta podrá enfrentarse ante la información que le llega por Internet con unas herramientas útiles, rápidas y que de una manera muy sencilla basada en las propios errores del hoax le ayudaran a reconocerlo y poder romper las cadenas de información falsas.

Asociación de Internautas

sábado, 8 de agosto de 2009

LAICIDAD COMO ANTÍDOTO

Conviene recordar, en este tiempo de incertidumbres y conflictos bélicos, que la defensa de la libertad de conciencia y de la libertad religiosa es fundamento y anclaje de la Democracia y de la Paz. A lo largo de la historia de la humanidad han sido innumerables las guerras, y prácticamente en todas puede reconocerse, de un modo u otro, el rastro del nacionalismo excluyente o del integrismo religioso. Por eso, ante la barbarie inducida por los de siempre, los intolerantes y los violentos, se debe alzar la defensa de la libertad, la igualdad y el respeto. Así es como se construye la laicidad como energía tranquila, serena, inclusiva y democrática. Y es que la laicidad cobra fuerza porque es un movimiento que se nutre de otros movimientos. Un movimiento de progreso pacífico en el que pueden reconocerse y coincidir grupos diferentes, desde los religiosos que apuestan por la pluralidad hasta los ateos, pasando por racionalistas, librepensadores o agnósticos. Pero es que, además, la laicidad asienta su propio caudal en el terreno de nuestro tiempo, en el mestizaje de nuestras sociedades, en las personas que se quieren y se respetan con independencia de su color, creencias, orientación sexual u origen.

Nos ha tocado compartir un momento en el que la mundialización de la economía, la revolución de los transportes y la tecnológica, están generando cambios rápidos y a gran escala. Cambios que probablemente sólo pueden compararse a los que se produjeron con la revolución industrial y que, lógicamente, están generando inseguridades e incertidumbres. Así, ante la caída de los grandes relatos, de muchos dogmas y de determinadas certezas, puede tomarse el camino que nos separa o aquel que nos une, suma y reúne en la convivencia y la confianza. Debemos creer y defender, pues, que el espacio público es el único camino que nos permite avanzar sin dejar a nadie atrás. Así, debemos apostar por las libertades, por los derechos de ciudadanía, por la solidaridad por encima de las diferencias culturales e identidades particulares, reconociendo los valores comunes y aceptando que nuestra diversidad es una fuente de riqueza; debemos apostar, pues, por los espacios de encuentro y por la laicidad como clave de futuro.

Por todo lo anterior, debemos decir no a los fundamentalismos, a los particularismos excluyentes, a cualquier expresión que fomente el machismo, el racismo, la homofobia... Y sí a la solidaridad, al respeto y a la integración desde la diferencia de cada cual. Sí, ahora más que nunca, a la Alianza de Civilizaciones, no sólo a escala global sino también en nuestras casas, barrios, ciudades... Un sí laico. Y es que la diversidad de nuestra sociedad –que es nuestra riqueza- marca la urgencia de avanzar hacia la laicidad. Porque la laicidad es antídoto de extremismos políticos e integrismos religiosos.

PEDRO ZEROLO. 16/01/2009
Concejal en el Ayuntamiento de Madrid y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE

lunes, 3 de agosto de 2009

PROYECTO GENIA


Decía André Maurois de la libertad que "es una conquista deseable, pero difícil, que hay que volver a conseguir cada día." Después de haber recibido esta noticia, no puedo estar más de acuerdo con el genial escritor francés.

Hace poco he tenido conocimiento del "Proyecto Genia" de la Asociación
Benéfica y Social Albihar, con sede en Granada, parece ser que en el círcuilo del Opus Dei.

El Proyecto Genia que según se anuncia en su propia web (http://www.proyectogenia.org/), busca conseguir mujeres como las de antes y que asimismo, dice está subvencionado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.


El programa del curso no tiene desperdicio, y parece rescatado de los que se daban en tiempos de la Sección Femenina, con Franco.

Su idea es coger a niñas de 5º curso de primaria y educarlas en diversas materia "imprescindibles", como por ejemplo:

Conservación y mantenimiento de la casa: paso la mopa o barro, ¿por qué me decido?. La limpieza del calzado. Conservación y mantenimiento de la casa: En qué detalles me fijo para dejar bien una habitación. Cómo hacer una cama sin arrugas. Mantener ordenado el armario. El cuidado de los niños. Para qué puedo usar el microondas. ¿Cómo causar buena impresión?: El aseo personal. ¿Como cocer la pasta? Uso de electrodomésticos. ¿Cómo hacer una pizza? ¿Cómo se pone la mesa? Ambientación de un hogar: Ventilación, iluminación y organización. Conservación y mantenimiento de la casa: Cómo se limpia un baño: 3 cosas que no deben de faltar nunca. Vocabulario e interpretación de recetas. Cómo preparar un café para las visitas y cómo servirlo. Cómo comportarse en la iglesia: En el templo, la Liturgia, la Santa Misa. Cómo coser un botón. Cómo preparar un centro de flores. Cómo hacer una tortilla francesa y un huevo frito. Arroz cocido y arroz rehogado. Cómo preparar un desayuno completo y equilibrado. Mercados, supermercados y grandes superficies: La compra inteligente. Postres fáciles. Conversación: ante una expresión oral, saber escuchar. Cocina artística. Servir la mesa. Distintas formas de presentar las servilletas. Cómo preparar un aperitivo. Cómo coser un dobladillo. El vestido adecuado para cada ocasión. Cómo se plancha una camisa. Cómo hacer la compra. Cómo se plancha un pantalón. Patata cocida, patatas fritas y puré de patatas. Urbanidad en la piedad: el nombre de Dios, la oración vocal, las personas consagradas, los objetos bendecidos. Cómo hacer una tortilla de patatas...

Lo peor, es que parece ser que se le ha dado a esta entidad más de 42.000€ para este proyecto, y no puedo compartir de ninguna manera el que desde el Gobierno de Andalucía se financien actuaciones tan manifiestamente opuestas a nuestro ordenamiento jurídico en materia de igualdad entre mujeres y hombres y, aunque no dudo de que
la concesión sea totalmente correcta, desde el punto de vista del derecho administrativo, ésta me parece un verdadero desatino.

En fin, que todavía nos queda mucho trabajo por delante, así que GLORIA AL TRABAJO.

miércoles, 17 de junio de 2009

Recordando a Stravinsky

Sólo unas líneas para conmemorar el 127 aniversario del nacimiento de Igor Stravinsky, sin duda uno de los músicos más importantes del siglo pasado, considerado por la revista Time como una de las personalidades más influyentes del siglo XX y uno de los pocos músicos que cuenta con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Os dejo con una de mis piezas preferidas, dirigida por él mismo.


martes, 9 de junio de 2009

EL CEREBRO MASÓNICO

Siempre me ha apasionado desentrañar los misterios de ese kilo y medio de células grises, como decía Hércules Poirot, contenidos en el cráneo y que me hacen ser yo: el cerebro.

He leído mucho sobre el cerebro y lo único que he conseguido es llegar a la conclusión de que sabemos muy poco sobre él, y de que gran parte de lo que durante años hemos creído saber, sencillamente es erróneo.

Uno de los mitos que existen en torno al funcionamiento del cerebro es, precisamente compararlo con un ordenador. Eso no es ninguna novedad, la gente siempre ha descrito el cerebro en comparación con las últimas tecnologías del momento, tanto si eso implicaba referirse a las máquinas de relojería, o a las de vapor, o a las centralitas telefónicas. Hoy la tentación natural es comparar al cerebro con un ordenador biológico (luego veremos que, irónicamente, esta forma de pensar no es más que una “trampa” urdida por el propio cerebro).

Pero los ordenadores son diseñados por ingenieros para que operen como una fábrica en la que las acciones tienen un lugar siguiendo un plan general con un orden lógico, mientras que el cerebro opera más bien como un restaurante chino en el que no queda una sola mesa libre: es caótico, falta espacio y la gente corretea de un lado para otro sin ningún propósito aparente; pero, de alguna manera, al final todo se acaba haciendo como es debido. Los ordenadores básicamente procesan la información de manera secuencial, mientras que el cerebro maneja múltiples canales de información en paralelo.

Cuando los informáticos se dispusieron a crear programas que imitaran las capacidades humanas, descubrieron que era relativamente fácil lograr que éstos se guiaran por reglas lógicas y llevaran a cabo complejos cálculos matemáticos, pero muy difícil conseguir, por ejemplo, que entendieran lo que estaban viendo en una imagen o supieran moverse por el mundo. Los mejores programas de ajedrez de hoy en día pueden vencer a un gran maestro, al menos en algunas ocasiones; pero cualquier crío normal le da mil vueltas a la hora de encontrar sentido al mundo visual.

Intentad resolver mentalmente este sencillo problema: “Un vino y una tapa cuestan 1,10 €. La tapa cuesta 1 € más que el vino ¿Cuánto cuesta la tapa?” ´No os preocupéis, la inmensa mayoría de la gente dirá que 1 euro, lo cual es intuitivo pero erróneo: la tapa cuesta 1,05 € y el vino, 5 céntimos.

Este sencillo experimento, formaba parte de la investigación que, para arrojar algo de luz en toda esta cuestión, llevaron a cabo Kahneman y Tversky. Estos dos científicos extrajeron la siguiente conclusión: la estructura de nuestro cerebro funciona mejor en operaciones analógicas, que en operaciones lógicas.

Veamos otro ejemplo, asociado al cálculo de probabilidades. Tirar una moneda al aire es un modelo clásico de probabilidad y es normal mantener la creencia errónea de que el hecho de que hayan salido varias caras seguidas hace más probable que en la próxima tirada salga una cruz. Pero ¿qué sabe la moneda? ¿Es que la moneda sabe cuántas veces ha salido un resultado u otro? La posibilidad de que salga cruz seguirá siendo del cincuenta por ciento, por mucho que nos cueste asimilarlo. Este error común se conoce como la “falacia del jugador” y es un ejemplo de cómo nuestro cerebro tampoco es demasiado bueno en el cálculo de probabilidades.

Nuestro cerebro tiene un mandato genético básico, conseguir que sobrevivamos a este mundo hostil en el que nos ha tocado vivir. Puesto que, a lo largo de siglos de evolución, a menudo hay que reaccionar con rapidez frente a emergencias y oportunidades, el cerebro se suele decantar por una respuesta improvisada, antes que por la clase de respuesta perfecta que requiere ser pensada con calma. Esto, sumado a que le mundo es complejo, significa que nuestro cerebro se ve obligado a tomar muchos atajos y a hacer muchas suposiciones. El cerebro se decanta por la rapidez e interpreta los acontecimientos basándose en reglas generales que son fáciles de aplicar y que, generalmente, no son lógicas.

Eso sí, es capaz de utilizar un enfoque lento y metódico, que es el adecuado para hacer operaciones matemáticas o resolver acertijos lógicos.

El psicólogo Daniel Kahneman ganó el Premio Nobel de Economía por estudiar estas reglas generales y cómo influyen sobre la conducta en la vida real (Amos Tversky, su colaborador desde hacía mucho tiempo, falleció sin poder compartir el galardón).

Ambos psicólogos demostraron con sus experimentos que los humanos no somos totalmente racionales en la toma de decisiones, además de malos estadísticos intuitivos. Kahneman y Tversky encontraron que no solemos emitir juicios o tomar decisiones siguiendo procedimientos totalmente racionales o estadísticos sino empleando los denominados heurísticos. Éstos constituyen una especie de “atajos cognitivos”, estrategias no formales para resolver problemas, que permiten la emisión de juicios. Es obvio que existen ventajas adaptativas en su empleo, como es la velocidad a la hora de tomar decisiones (imaginemos lo poco adaptativo que hubiera sido a nuestros antepasados, como a nosotros, el tomar una decisión o ejecutar una conducta calculando siempre probabilidades reales de peligro, por ejemplo, y haciendo un análisis totalmente racional de un fenómeno). Por otro lado, es cierto que muchas veces nos llevan a soluciones adecuadas y correctas. Sin embargo, dichos heurísticos son estrategias inexactas que pueden dar lugar a sesgos Si echamos un vistazo a nuestra memoria, su funcionamiento no puede ser más diferente del de, por ejemplo, un disco duro.

El heurístico de representatividad afirma que emitimos juicios de probabilidad basándonos en el parecido de una información concreta con el prototipo o, dicho de otro modo, en lo representativo que sea A respecto a B, en vez de hacerlo de acuerdo con las probabilidades reales. Un ejemplo de este heurístico aplicado a las pseudociencias es las llamadas medicinas alternativas: el pensar que “lo parecido cura lo parecido”, un postulado que no se sostienen a la luz de la evidencia científica. Como afirman Gilovich y Savitsky (1996), las medicinas antiguas están repletas de razonamientos “representativos”: el prescribir cuerno de rinoceronte para la impotencia, o pulmón de zorro para el asma.

El heurístico de accesibilidad consiste en que la emisión de juicios se ve afectada por aquella información que se encuentra más accesible en memoria, en vez de por las probabilidades reales de eventos. Este heurístico tiene cierta justificación ya que los sucesos más frecuentes son los que mejor se memorizan y mejor se recuperan. Pero adicionalmente tiene mucho que ver con el carácter selectivo de la memoria y es el causante del denominado sesgo confirmatorio: tendemos a buscar (y encontrar) evidencia que apoye nuestras creencias, teorías o hipótesis más allá de lo justificado por los datos reales y empíricos (Gilovich, 1997).

Este heurístico es de particular importancia a la hora de comprender lo malo que solemos ser a la hora de estimar sucesos que ocurren por puro azar. Nuestro cerebro busca continuamente patrones con significado, incluso donde no los hay. De nuevo, esta propiedad tiene un alto valor adaptativo pero, de nuevo, nos puede llevar a concepciones erróneas sobre la realidad. Debido al heurístico de accesibilidad y al carácter selectivo de la memoria, tendemos a encontrar relaciones significativas donde sólo hay pura casualidad. En general, sobrevaloramos aquellos sucesos que ocurren simultáneamente y que tienen una carga emocional.

Tomamos decisiones todos los días. Desde luego, algunas más trascendentes que otras. Podemos acertar o equivocarnos en cada una de ellas, pero nos gusta creer que cada decisión es el producto de un análisis objetivo, frío y racional. Como ya hemos visto, esto no puede ser más alejado de la realidad.

Para apoyar esta falacia, hemos construido un mundo que favorece la ausencia de emociones en la toma de decisiones. Desdeñamos las emociones porque las consideramos un estorbo, una especie de niebla que nos impide ver los hechos con claridad.

Las emociones son resultado de un conjunto de procesos fisiológicos, de cambios moleculares, que suceden en nuestro organismo. No podemos eliminar las emociones de nuestro cuerpo, forman parte de nuestra propia biología.

La forma en que nuestro cerebro percibe estos cambios es lo que llamamos sentimientos o sensaciones. Son esenciales para solucionar problemas que requieren creatividad o que deben elaborar y procesar grandes cantidades de información y, por lo tanto, nos ayudan a decidir.

La realidad es continua, pero nosotros la entendemos porque la fraccionamos, la categorizamos, inventamos conceptos opuestos y metemos todas las cosas en sus casillas: es nuestra forma de entender el mundo y, por otra parte, será difícil que alguna vez nuestro cerebro pueda operar de otro modo. Sin embargo, esos procedimientos (fraccionamiento, categorización, división en contrarios, etc.) sólo contribuyen a forjar ideas. Después, simplemente, nuestro cerebro se limita a llenar los huecos con lo que tenga más a mano en cada momento. Necesitamos tener unos recuerdos coherentes, aunque eso signifique que, sin darnos cuenta por supuesto, nuestro cerebro se invente los espacios que faltan.

Como podemos comprobar, nuestro cerebro es más analógico que lógico, funcionando por similitud, diferencia, proximidad, contraste, comodidad, etc. pero, generalmente, sin aplicar la lógica.

Las neuronas se asocian unas con otras en el cerebro para establecer conjuntos especializados que procesen las distintas informaciones. Este diseño ha sido llevado a cabo, por selección natural, para solucionar los problemas adaptativos a los que se enfrentaron nuestros ancestros.
Esta es la base de nuestras aptitudes naturales: nuestra habilidad para ver, para hablar, para enamorarnos, para temer las enfermedades, para orientarnos… entre otros muchos instintos que solemos obviar o asociar a conceptos como la razón o la cultura. Pero este punto de vista evolucionista en el estudio de la mente humana está en conflicto con las ideas tradicionales. Antes y después de Darwin la corriente principal que domina las ciencias sociales es bien diferente. Todo el contenido de la mente humana proviene de fuera, del entorno, de la sociedad; nuestro cerebro simplemente nos permite aprender, imitar, adquirir cultura. Nuestra mente es una pizarra en blanco donde la experiencia va dibujando lentamente todo su significado.

Steven Pinker, profesor de psicología en la Universidad de Harvard desarrolla en su libro “La Tabla Rasa”, todos estos conceptos evolucionistas para intentar encontrar el origen biológico de la naturaleza humana.

A mucha gente le molesta la idea de que la mente humana sea un producto de la evolución, porque no conduce hacia una visión de los humanos como genéticamente violentos y competitivos, muy lejos del “noble salvaje” de Rousseau.

La mayoría de los biólogos evolucionistas, sin embargo, creen que por ejemplo la capacidad de altruismo surgió por evolución en los seres humanos: porque si dos personas se hacen favores, entre ellos obtienen mejores resultados que si cada uno es egoísta.

Por tanto, la evolución también puede verse como la fuente del sentido moral y de las tendencias más buenas: la capacidad de amar, las emociones de la simpatía, la gratitud, la lealtad. Y todas estas emociones positivas son productos de la evolución, junto con el lado negativo de nuestra naturaleza.

Indudablemente el avance evolutivo de nuestra inteligencia, y en lo que nos distinguimos más claramente de los animales, se debe a la aparición de códigos simbólicos que permiten disponer de la realidad sin tenerla, e incluso de crearla sin más. El hombre crea el mundo y a la vez sus propias creaciones se le imponen como algo externo.

No está demostrada la forma en que nuestra mente genera conceptos, que después se traducen a lenguaje. Sin embargo, la hipótesis que se propone, siguiendo a diversos autores que integran lo que se ha denominado “semántica cognitiva” es que nos representamos, construimos o tenemos un mundo mediante modelos cognitivos (Aquí me han resultado particularmente interesantes los trabajos de George Lakoff, aunque también es recomendable atender a las investigaciones de M. Johnson y G. Fauconnier, entre otros).

El Modelo cognitivo es la estructura teórica más amplia que nos permitirá relacionar imagen y concepto, por un lado, comprender los conceptos y las categorías, por otro, y también integrar conceptos y categorías en el razonamiento.

Según Lakoff, los conceptos se almacenan en el cerebro como grabaciones dormidas. Cuando estas grabaciones se reactivan, pueden recrear la variedad de sensaciones y acciones asociadas con una entidad particular o una categoría de entidades. Una Taza de café, por ejemplo, puede evocar representaciones visuales y táctiles de su forma, textura, temperatura, junto con el olor y el sabor del café o la trayectoria que el brazo y la mano toman cuando conducen la taza a los labios. Todas estas representaciones son recreadas en distintas y separadas regiones del cerebro, pero su reconstrucción ocurre simultáneamente

Debe quedar claro que un concepto no es la palabra, ni tampoco la imagen que frecuentemente provoca. Un concepto o un esquema cognitivo reúnen una gran cantidad de elementos dispersos. En el caso de la taza de café desde su aroma, sabor o color, hasta los movimientos que realizamos con ella o las sensaciones que hemos asociado con tomar una taza de café. Además hay diversos tipos de conceptos y se producen también diversas formas de agruparlos.

Dada toda esta variedad y confusión, todas estas peculiaridades se engloban bajo otro concepto, el modelo cognitivo. Un modelo cognitivo es un patrón recurrente, una forma y una regularidad de las actividades de ordenamiento de las experiencias. Estos patrones surgen como estructuras significativas principalmente a partir de la forma en que experimentamos y percibimos el mundo (lo bueno es arriba, lo malo es abajo, etc.)

Su proceso de construcción, como vemos, procede de una estructura preconceptual que es de dos tipos:

  1. Existen estructuras de nivel básico, que son categorías definidas por la convergencia de nuestra percepción gestáltica, nuestra capacidad para el movimiento corporal y nuestra capacidad para formar ricas imágenes.
  2. Y estructuras esquemáticas de imágenes sinestésicas, esquemas de imágenes que constantemente aparecen en nuestra experiencia corporal cotidiana: continentes y relaciones, arriba-abajo, parte-todo, centro-periferia, etc.
El resto de nuestro sistema conceptual y categorial, eso que Aristóteles denominó abstracción, se forma mediante proyecciones metafóricas que toman como dominio de origen alguna de estas imágenes esquemáticas o categorías básicas, un dominio físico, para conformar un dominio destino, que es lo que quiere conceptualizar, un dominio de lo abstracto. También mediante proyecciones metonímicas desde categorías de nivel básico a otras subordinadas o superordinadas.

Todo nuestro conocimiento lo organizamos por medio de estas estructuras.

Para la mayoría de la gente, la metáfora es un recurso de la imaginación poética. Es más, la metáfora se contempla característicamente como un rasgo sólo del lenguaje, cosa de palabras, más que de pensamiento o acción. Lakoff, sin embargo, concluye que la metáfora, por el contrario, impregna la vida cotidiana. Es más, nuestro sistema conceptual ordinario, en término del cual pensamos y actuamos, es naturalmente de naturaleza metafórica.

Para Lakoff, además, es un caso claro que el poder de la metáfora puede también transformar la realidad, no sólo conceptualizarla.

Por ejemplo, una metáfora muy consolidada es la que establece que “una discusión es una guerra”. Podemos ganar o perder en las discusiones, vemos a la persona con la que discutimos como un oponente, atacamos sus posiciones y defendemos las nuestras, ganamos o perdemos terreno, planteamos y usamos estrategias… Pero tratemos de imaginar una cultura en la que las discusiones no se vieran en términos bélicos. Imaginemos que fuera vista, por ejemplo, como una danza, los participantes como bailarines, y en la cual el fin fuera ejecutarla de una manera equilibrada y estéticamente agradable. En esa cultura la gente consideraría las discusiones de manera diferente, las experimentaría de manera distinta, las llevaría a cabo de otro modo y hablaría acerca de ellas de otra manera.

Una metáfora, por tanto, puede ayudarnos a modificar nuestra conducta. Y esta es una de las bases del método masónico.

Como expresa Javier Otaola en su libro “Razón y sentido, la metáfora masónica”, «lo más característico de la Masonería, como método y como institución, es su estrecha identificación con la actividad constructora de la que saca sus símbolos, ritos y tradiciones. La Masonería, que se funda a sí misma en la conciencia arquetípica de la metáfora constructora que puede rastrearse en toda sociabilidad humana considera unidos por el mismo hilo conductor, por ejemplo, la construcción megalítica de Stonehenge, las Pirámides, el Partenón ateniense, el Templo de Jerusalén, la catedral de Reims, el Monasterio de El Escorial, el Parlamento y San Pablo de Londres, San Basilio de Moscú, San Pedro de Roma, la Torre Eiffel, el Guggenheim Museo…; cada una de esas obras merecerá una particular consideración cultural, religiosa, política y estética, pero todas ellas revelan esa condición constructora del ser humano, y definen, de alguna forma la espiritualidad de un lugar y de una época, obraron y obran conmoviendo a los seres humanos. En su construcción se hace patente la verdad de ese dicho masónico “cela que tu fais, te fait” (lo que tú haces, te hace) la acción sobre el mundo es también acción sobre mí, la “poiesis” es “autopoiesis”. Nuestra esencia se va construyendo, sobre, y a partir de nuestra existencia. »

Desde mi punto de vista, y a modo de conclusión, parece bastante claro que el funcionamiento básico de nuestro cerebro es analógico, que funciona mediante estructuras metafóricas que son capaces de condicionar nuestra forma de enfocar nuestras vidas y que, por lo tanto, parece bastante factible que un sistema simbólico como el masónico, que también se vale de otras prácticas fáciles de asimilar para nuestro cerebro, como son la imitación o la repetición, sea capaz de transformarnos y, por lo tanto, conseguir un fin iniciático.

Digamos que, mientras que otros sistemas de aprendizaje son lógicos y, por lo tanto complejos de asimilar, la Masonería es analógica y, por lo tanto, habla el mismo lenguaje que nuestro cerebro.

lunes, 8 de junio de 2009

Por tu dignidad y tu futuro. YO VOY, BETIS



El Lunes 15 de Junio, YO VOY, BETIS. Voy bajo La Giralda, a las 20:30 horas, a una cita a la que nos hemos convocado todo el beticismo para manifestarnos hacia nuestra Plaza Nueva. YO VOY, BETIS. Por tudignidad y por tu futuro, Para decir sencillamente que soy del Real Betis Balompié, que estoy a tu lado manque pierda y que quiero un Betis que sea el Betis.

YO VOY, BETIS, porque creo que la afición es el único patrimonio del Real Betis Balompié S.A.D., porque creo que nosotros, nosotras, somos el Betis. Sus 10.000 accionistas minoritarios, sus 40.000 abonados, el millón de personas a quienes nos late el corazón al compás de las trece barras, nosotros, nosotras somos el Betis.

YO VOY, BETIS, porque creo que el Real Betis Balompié necesita un cambio profundo en su gestión, para caminar hacia el Betis que merecemos, frenando el tremendo deterioro social, institucional, económico, empresarial, de imagen y deportivo que está sufriendo, rescatando la dignidad que se merece una institución centenaria, y recuperando un Betis que pertenezca al beticismo, un Betis con dignidad, un Betis con futuro, un Betis de los béticos.

YO VOY, BETIS, porque quiero recuperar el Betis de mi infancia: para mí, para mis hijos, para los hijos de mis hijos. Recuperar el Betis mágico, diferente, extraordinario. El Betis ciudad y río, historia y presente, Hispalis y Bética, verde y blanco, del pueblo y de la realeza, de los sevillanos aquí nacidos y de los de adopción, el Betis andaluz y universal, el Betis de Primera, Segunda y Tercera División, de la Champions y los de los bocatas de tortilla, los Campeones de Copa y los de las rifas, el Betis del manquepierda, el Betis del mucho Betis. Recuperar, en fin, la alegría de ser bético.

YO VOY, BETIS, porque creo que somos mucho más que un sentimiento, que un escudo o una bandera. Y, por supuesto, mucho más que un negocio, mucho más que empresas vinculadas y mucho más que una persona. No voy contra nadie, ni voy por pertenecer a colectivo alguno, ni me considero opositor a nada: sencillamente voy por el Betis y por su futuro. Voy porque creo que es tiempo de dejar atrás una etapa y empezar una nueva, en la que el beticismo tenga la oportunidad de adquirir un pedazo de su Betis a un precio justo, tasado y no especulativo. Voy porque creo que el Real Betis Balompié necesita, para su propia supervivencia, volver a ser –también accionarialmente- Betis al 100% y 100% Betis.

YO VOY, BETIS, y llevo otros conmigo: llevo a mis amigos, a mi familia, a mis vecinos. Llevo a todos aquellos que creen que es el momento de decir que somos del Betis. Y, por supuesto, llevo a aquellos que desde el 4º Anillo lloran al ver en qué están convirtiendo a su Betis, el todavía Real Betis Balompié, y desde allí arriba sueñan con volver a ver el Betis que en vida soñaron.

Por tu dignidad y tu futuro, YO VOY, BETIS.