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miércoles, 15 de diciembre de 2010

Vista interativa de Sevilla, record mundial de fotografía panorámica

Sevilla 111 Gigapíxeles es una gran fotografía panorámica e interactiva de la ciudad de Sevilla, compuesta por unos 111 mil millones de píxeles. Un nuevo record mundial desde diciembre de 2010.

Navegar por la fotografía más grande del mundo sin moverse de su casa y observar palmo a palmo el campanario de La Giralda, las almenas de La Torre del Oro, los detalles de los muros de La Catedral, y mil y un rincones más de Sevilla, es posible gracias a las nuevas tecnologías de captura y a Internet, que nos permite sumergirnos en esta gran panorámica y explorar prácticamente todos los lugares de la ciudad, moviéndose y haciendo zoom a lo largo y ancho de la misma.

Los fotógrafos José Manuel Domínguez y Pablo Pompa han querido captar con su cámara la magia y el encanto de una ciudad con duende, para ponerlo al alcance de todos en cualquier rincón del planeta. Esto era algo impensable hasta hace sólo unos años, hoy en día es posible gracias a los avances tecnológicos de la fotografía digital.

Meses de trabajo han dado como fruto la panorámica más grande del mundo; una fotografía de 613.376 píxeles de ancho por 181.248 píxeles de alto, formada por 9.750 imágenes, tomadas a unos 60 metros de altura, desde el punto más alto de la Torre Schindler, en la Isla de la Cartuja. Como curiosidad, si imprimiéramos esta imagen ocuparía nada más y nada menos que 13.800 metros cuadrados, algo más que la superficie de dos campos de fútbol.

Para disfrutar de esta fotografía podéis pulsar en  http://www.sevilla111.com/

martes, 16 de marzo de 2010

La Logia "Obreros de Hiram" de Sevilla celebra su XXV aniversario

La Logia sevillana "Obreros de Hiram" celebra este año 2010 el XXV aniversario de su fundación.

La Masonería sevillana, como toda la Masonería española, fue cruelmente perseguida y represaliada por el franquismo. Se estima que en el periodo que va de 1894 a 1936 desarrollaron su actividad al menos 45 talleres y organismos masónicos en Sevilla y provincia (35 en la capital) y que el número de afiliados a estos talleres superó los 1.400 individuos. La mayoría de estos miembros fueron ajusticiados o se vieron obligados a exiliarse y la institución masónica en su conjunto fue objeto de una feroz campaña de desprestigio que acabó calando en la opinión de los ciudadanos.

Estos hechos dificultaron mucho la restauración de la Masonería en España con la llegada de la democracia e, incluso en nuestros días, hacen que la situación de nuestra institución sea mucho más precaria en nuestro país que en el resto de países de nuestro entorno, donde es una organización respetada y valorada.

Todo esto otorga un valor especial a esta onomástica, ya que la Logia Obreros de Hiram tiene el orgullo de ser la más antigua de Sevilla en activo y una de las más veteranas de todo nuestro país, recogiendo así el legado de ilustres masones sevillanos como Antonio Machado, Blas Infante o Diego Martínez Barrio o los ex alcaldes de la ciudad, José González y Fernández de la Bandera y Horacio Hermoso Araujo, entre otros muchos.

Para esta efeméride, se contará además con la participación de representantes de la Masonería de todos los puntos de nuestro país y de representantes de distintas potencias de la Masonería Universal que quieren unirse a nosotros en una celebración de tanto valor simbólico para nuestro país.

La Respetable Logia Obreros de Hiram al Oriente de Sevilla, federada a la Gran Logia Simbólica Española, con motivo de su XXV aniversario ha programado una serie de actos para el 27 de marzo que consistirán por la mañana en la consagración del Templo “José Ramos”, por la tarde una Tenida Solemne de Aniversario con un posterior concierto de música y una cena de gala.

Los tres últimos actos (Tenida solemne, concierto y cena) tendrán lugar en el hotel Alfonso XIII de Sevilla.

martes, 5 de enero de 2010

Yo soy bloguero de Sevilla

En Sevilla hay un grupo de personas que, a fuerza de hacer más ruido que los demás, y de repetirlas más veces, se creen que llevan razón y, a veces, nos lo hacen creer a los demás.

Este es el caso del tan repetido lema: Sevilla es una ciudad tradicional. Nadie se plantea que no pueda ser cierto, hasta que aparecen datos indiscutibles de todo lo contrario, como por ejemplo, el de que nuestra ciudad sea una de las ciudades de España y de Europa que cuenta con mayor número de blogs (ocupa la tercera posición, tras Madrid y Barcelona), según el último informe sobre el estado de la blogosfera hispana Bitacoras.com 2009.

Además, Sevilla acoge cada año el Evento Blog España (EBE), la segunda mayor cita europea de la web 2.0 en número de asistentes.

Desde el 1 de enero se ha puesto en marcha una guía de blogs que ha conseguido reunir a buena parte de las mejores bitácoras de esta ciudad.

Blogueros de sevilla es el nombre de este portal imprescidible para cualquier sevillano que quiera estar enterado de qué se cuence en distintos ámbitos de la ciudad.

Fernando García Haldón y Pepe Santos son los dos periodistas que han puesto en marcha este interesante proyecto, que ha contado con el respaldo de Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, Teniente de Alcalde Delegado de Presidencia y Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, y destacado bloguero de Sevilla.

Felicidades por la iniciativa y ánimo.

viernes, 12 de septiembre de 2008

EL URBANISMO SOCIAL

EL PAÍS - ALFONSO RODRÍGUEZ GÓMEZ DE CELIS - 12/09/2008

Algunos observadores han señalado que, en realidad, el proceso que denominamos globalización es un proceso doble. Mientras que ciertas actividades económicas precisan espacios cada vez más amplios para su desarrollo y de este modo pierden todo carácter local, los hombres buscan espacios cada vez más pequeños en los que poder sentirse como en casa y en los que desarrollar un sentimiento de pertenencia. "Pensar globalmente, actuar localmente", este es el lema con el que Ralf Dahrendorf, Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en 2007, describe esta tesis.

Hoy nadie discute el papel de los municipios como grandes motores económicos, así como su capacidad de convertirse en los núcleos donde más fácilmente puede favorecerse la innovación política y social. Son la administración que mejor puede funcionar como unidad integradora de la compleja sociedad moderna. Los ayuntamientos son las administraciones que mayor capacidad de adaptación a las demandas de los ciudadanos han demostrado, incluso en ámbitos que no son de su competencia, a pesar de sus problemas de financiación que, por necesidad en unos casos, e irresponsabilidad en otros, muchos municipios han hecho recaer sobre la gestión urbanística. En Sevilla, por ejemplo, durante los años en que gobernó la derecha, se impuso un modelo de urbanismo especulativo (basta recordar el lamentable episodio de la recalificación de Uralita). La llegada de los socialistas al gobierno de la ciudad puso freno a estas prácticas especulativas, imponiendo un modelo que ha creado escuela: El urbanismo productivo, con resultados más que evidentes (Abengoa, Cruzcampo, Fasa-Renault, el Puerto de Sevilla, EADS-CASA, la construcción de VPO, el Metro, el AVE Sevilla-Málaga, la SE-40, la futura SE-35, etc.)

Sin embargo, aunque las empresas son importantes, un ejemplo como el de Sevilla nos debe servir para darnos cuenta de que lo verdaderamente importante para el desarrollo de una ciudad son las personas, lo que nos ha llevado a acuñar un lema que es toda una declaración de principios: "Sevilla, la ciudad de las personas".

Richard Florida se ha convertido en los últimos años en el referente de esta nueva forma de entender el urbanismo. Florida defiende que el "factor humano" es más importante que otros factores económicos y ha establecido el concepto de "clases creativas". Desde nuestra perspectiva, ésta es la clave, por ejemplo, de que grandes corporaciones como Renault o EADS-CASA hayan apostado por Sevilla. Florida concluye que las clases creativas buscan ciudades creativas para vivir, en las que buscan seguridad, oportunidades e infraestructuras para el desarrollo personal y profesional, un liderazgo político de altura, respeto y tolerancia y, lo más importante, auténtico carácter, alma. Es por esto que estoy convencido de que Sevilla cuenta con la materia prima necesaria para convertirse en uno de las principales ciudades creativas de España, sin duda de Europa y, probablemente, del mundo.

La política urbanística debe trascender de la preocupación, casi exclusiva, por la ordenación del territorio y la arquitectura. Necesitamos puntos de vista que coloquen al ser humano en el centro del discurso, para lo que debemos propiciar aproximaciones multidisciplinares al fenómeno urbano. Para ello hemos apostado por el urbanismo social que pone los instrumentos y recursos del urbanismo al servicio del ser humano y que bebe también de las fuentes del un urbanismo cívico que tiene como grandes pilares la transparencia y la participación ciudadana. Se trata, en definitiva, de un modelo de urbanismo sostenible, transparente y participativo, que busca proteger a los más débiles, que se preocupa por el pleno desarrollo de todos los barrios de la ciudad, que apuesta firmemente por la construcción de vivienda protegida y que quiere mejorar la calidad de vida de nuestra generación, y de las generaciones que nos van a suceder.

Y lo mejor de todo esto es que el urbanismo social es, en Sevilla, una apuesta en términos reales, y no teóricos.

martes, 10 de junio de 2008

LA PERSECUCIÓN DE LA MASONERÍA EN SEVILLA DURANTE LA GUERRA CIVIL Y EL FRANQUISMO

El Aula para la Recuperación de la Memoria Histórica inicia el XXII ciclo "La persecución de la masonería en Sevilla durante la Guerra Civil y el franquismo"
Las conferencias se celebrarán del 5 al 17 de junio en el Cuarto de la Montería del Real Alcázar de Sevilla con entrada gratuita.

El Aula para la Recuperación de la Memoria Histórica, que dirige el alcaide del Real Alcázar de Sevilla, Antonio Rodríguez Galindo, inicia el próximo jueves, 5 de junio de 2008, el XXII ciclo de conferencias dedicado a "La persecución de la Masonería en sevilla durante la Guerra Civil y el franquismo", que se desarrollará hasta el próximo 17 de junio, en el Cuarto de la Montería del Real Alcázar de Sevilla.

En este nuevo ciclo de 5 conferencias, que comenzarán a las 20:00 horas y de entrada libre, se tratará el asunto de la masonería, como depositaria de tradiciones de tolerancia, liberalismo y democracia, que fue perseguida a cargo del absolutismo y la Inquisición y posteriormente, a manos de los regímenes totalitarios, especialmente el franquismo.

En ese sentido, notables profesores y catedráticos de Geografía e Historia y de Lengua y
Literatura Española, participarán en este nuevo ciclo de conferencias en esta primera quincena junio y cuyo programa será el siguiente:
  • Jueves, 5 de junio, primera conferencia impartida por el catedrático de Geografía e Historia del IES Fernando de Herrera de Sevilla, Juan Ortiz Villalba, y que tratará sobre "La cruzada antimasónica del franquismo".
  • Martes, 10 de junio, segunda conferencia con el título "El discurso anti-masónico en Sevilla", que será ofrecida por la profesora titular de la Universidad Hispalense, María del Carmen Fernández Albendiz.
  • Jueves, 12 de junio, tercera conferencia a cargo de la catedrática de Geografía e Historia, María Victoria Fernández Luceño, con el título "La depuración de los médicos masones en Sevilla".
  • Lunes, 16 de junio, cuarta conferencia con el título "La depuración de los maestros y profesores masones en Sevilla", que impartirá el profesor de Geografía e Historia del IES Ruiz Gijón de Utrera, José Montaño Ortega.
  • Martes, 17 de junio, quinta y última conferencia en la que la catedrática de Lengua y Literatura Española, Maribel Cintas Guillén, ofrecerá la conferencia "Antonio Alonso Vital, masón y teósofo sevillano".

martes, 18 de marzo de 2008

TRAS LA SENDA DE SHACKLETON

Hoy me voy a permitir una pequeñísima reflexión sobre el PSOE de Andalucía, de corte fundamentalmente interno.
Cuenta la leyenda, que Ernest Shackleton, el explorador inglés que atravesó la Antartida, publicó un anuncio en 1901 en el diario Times de Londres pidiendo voluntarios para una expedición al Continente helado. La nota decía lo siguiente: Men wanted for hazardous journey. Low wages, bitter cold, long hours of complete darkness. Safe return doubtful. Honour and recognition in event of success.

Lo que se puede traducir de la siguiente manera: "Se buscan hombres para peligroso viaje. Salario reducido. Frío penetrante. Largos meses de completa oscuridad. Constante peligro. Dudoso regreso sano y salvo. Honor y reconocimiento en caso de éxito."
El PSOE de Andalucía es, por las circuntancias en que se desarrolló el XXXV Congreso del PSOE, una isla en medio de la tónica general. En aquel Congreso el PSOE votó la elección de José Luis Rodríguez Zapatero y, en la misma línea, la renovación del Partido en todos sus niveles. Sin embargo, el nexo de unión con el pasado lo representó el pacto por la elección de Manuel Chaves como Presidente, y eso aisló a Andalucía de la corriente de regeneración que invadió al resto del Partido en España.
Hoy por hoy, la máxima expresión de aquello la tenemos, concretamente, en Sevilla, con un Secretario General de 66 años, una "calidad" democrática interna bastante empobrecida y pocos visos de que una nueva generación política pueda tener éxito en la toma del poder.
¿Será posible que alguien se atreva a seguir la senda de Shackleton y haga un llamamiento por la regeneración, en busca de hombres y mujeres para este "peligroso viaje"? Parece poco probable pero seguiremos atentos para ver qué ocurre...

domingo, 2 de diciembre de 2007

EL ORIGEN MASÓNICO DEL ESCUDO DEL BETIS

DIARIO DE SEVILLA. EMILIO CARRILLO. 30/05/2007
Con motivo de la conmemoración de su centenario, el Real Betis Balompié recibe hoy la Medalla de Oro de la Ciudad de Sevilla, lo que hace de esta fecha una ocasión propicia para abordar un asunto que se ha movido hasta ahora en el ámbito del rumor y sobre el que merece la pena profundizar con rigor: el posible origen masónico del escudo bético.

Como es sabido, el diseño del escudo actual data de 1957, cuando Benito Villamarín confirmó el boceto que le presentó José María de la Concha. Pero éste se limitó a modificar el orden de las trece barras (seis pasaron a ser verdes, cuando antes eran siete) y a alterar sólo la parte superior del dibujo para mejorar la inserción de la corona. Por lo demás, se mantuvieron los trazos y componentes básicos del escudo que el Betis venía utilizando desde 1931, tras la proclamación de la II República.

Este diseño del 31 sí que rompió absolutamente con el tipo de divisa usada hasta entonces –un círculo con las dos iniciales del nombre, la doble b, en el centro–. El detonante del cambio fue un Decreto gubernamental que prohibía la corona en cualquier tipo de emblema. Ante esto, la junta directiva bética no se limitó a eliminarla del escudo, con lo que se hubiera recuperado la divisa fundacional previa a la colocación de la misma, sino que convocó un concurso de diseño al que se presentaron diversos proyectos. Entre ellos resultó seleccionado el de Enrique Añino Ylzarbe Andueza, vocal de la propia junta directiva, que lo dibujó como un triángulo invertido cubierto con trece rayas verdiblancas (siete verdes y seis blancas) y con un rombo menor, con las indicadas iniciales del club, en su parte central superior.
¿Por qué este cambio del círculo al triángulo invertido?; ¿por qué trece barras? Todo puede deberse a cuestiones estéticas; así se ha entendido de modo casi unánime hasta ahora. Sin embargo, cuesta trabajo creer que sólo los gustos del momento provocaran el cambio de un emblema que el Betis lucía casi desde su fundación; máxime en unos tiempos aquellos en los que la solera derivada del año de nacimiento ostentaba gran importancia, incluso como criterio para disputar competiciones. Es en este punto donde aparece la tesis alternativa del origen masónico del escudo bético.
Hay que empezar constatando que el triángulo invertido no es un atributo cualquiera, sino que está cargado de significación. Por definición, el triángulo es la imagen geométrica del ternario, por lo que en el simbolismo numérico equivale al 3, la trinidad (activo-pasivo-neutro). Representa la triple naturaleza del Universo, constituido tradicionalmente por tríadas (hombre-cielo-tierra; padre-madre-hijo; etcétera) y así fue interpretado por antiguas culturas y utilizado como clave de su credo por numerosas religiones. Además, como nos recuerda Juan Eduardo Cirlot, cuando el triángulo aparece invertido se transforma en una alegoría aún más compleja, indicando al menos tres cosas: es signo del agua; expresa innovación y fuerza por la dirección hacia abajo de su punta; y es sinónimo gráfico del corazón. A este triple significado hay que sumar otro, procedente, igualmente, de la antigüedad y rememorado por autores como José María Albert: el triángulo invertido es un trasunto del principio femenino y evoca la matriz, la Gran Madre, la divinidad-mujer que completa la doble y única naturaleza masculino-femenina (el principio hermético de género) del Creador o Principio Único, el Todo, el Ser Uno o Gran Arquitecto del Universo.

A lo largo de los siglos, distintas escuelas iniciáticas y esotéricas han sido muy sensibles a esta carga simbólica del triángulo invertido, presente, por ejemplo, en tumbas de arquitectos y constructores de la Edad Media. De forma muy especial, la masonería lo incorporó plenamente a su estética por medio de la escuadra, que acompaña al compás para dar forma a lo que es su distintivo más reconocido. De hecho, la escuadra, con representación preferente cual triángulo invertido, es la segunda de las tres Grandes Luces, de las que disponemos los seres humanos para orientarnos por el camino de nuestra evolución en conciencia, que iluminan las Logias masónicas (la primera es el V.S.L. –Volumen de la Ley Sagrada–; y la tercera es el compás). Simboliza tanto la rigurosa equidad y constante conciliación entre las oposiciones necesarias que existen en la Logia como la rectitud moral, razón por la cual sus lados son rígidos (vivir según la escuadra). Y se coloca sobre el compás entrecruzada de manera variada, según el grado en que se trabaja y en función del Rito.

¿Y qué tiene ver todo esto con el escudo del Betis? Puede que mucho. A este respecto, no debe olvidarse el momento histórico que vivía España, en general, y la sociedad sevillana, en particular, cuando la entidad verdiblanca hizo suyo el triángulo invertido: aclamación de la República y protagonismo creciente no sólo de fuerzas políticas renovadoras y revolucionarias, sino también de escuelas y corrientes de pensamiento y espirituales que estimaban llegada una nueva época más proclive a sus convencimientos y metas.

En particular, tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera y la proclamación republicana, la masonería experimentó un gran resurgir y una enorme euforia. Y, lo que todavía es más notable a los efectos que aquí ocupan, puso en marcha una intensa y amplia operación de salida al exterior, a la luz pública, no tanto por la divulgación de sus creencias y afinidades como por la incorporación de sus símbolos a usos más cotidianos. Por lo que en absoluto cabe descartar que círculos masónicos hispalenses se valieran de su influencia en alza para, con la excusa de erradicar la corona y adaptar el escudo bético a los nuevos tiempos políticos y sociales, incorporar al nuevo diseño una de sus principales señas de identidad: la escuadra, la escuadra bética.

Desde luego, tales círculos masónicos existían en la ciudad y eran muy significativos. Tras la creación, en 1923, por el Gran Oriente de España (GOE) de las Grandes Logias Regionales, Sevilla fue sede de la Gran Logia del Mediodía de España, con jurisdicción en todo el sur peninsular, norte de África y Canarias; y, en 1926, el propio GOE trasladó su sede a la capital hispalense. Igualmente, actuaban en la ciudad un buen número de logias, de perfiles muy diferentes (la Confederación Masónica del Congreso de Sevilla o la Gran Logia Simbólica Independiente de Sevilla, por ejemplo, descollaron entre las más importantes de Andalucía). Y entre sus miembros contaron con personajes tan ilustres como el sevillano Diego Martínez Barrio, ministro del primer gobierno provisional republicano (llegó a ser presidente de las Cortes Generales y de la República en el exilio) y Gran Maestre del GOE, grado que alcanzó tras más de dos décadas de afiliación masónica –ingresó en la masonería en 1908, con el nombre simbólico de Vergniaud, y fue, entre otras cosas, Venerable Maestro de la Logia Isis y Osiris de Sevilla–.

Y con la masonería mantenía lazos significativos la nueva junta directiva del Betis que tomó posesión tras la proclamación republicana. En particular, el que fue su presidente entre 1931 y 1933, es decir, precisamente cuando se eligió el nuevo escudo, José Ignacio Mantecón Navasal, un personaje de gran interés que en el centenario que ahora se celebra debe ser redescubierto por el beticismo y que llegó a ser toda una figura de la intelectualidad española en el exilio, eminente especialista en bibliografía y paleografía.

Nació en Zaragoza en 1902, hijo de un prominente empresario y financiero. Licenciado en Filosofía y Letras, doctor en Derecho y oficial del Cuerpo Facultativo de Archiveros del Estado, fue destinado en calidad de tal al Archivo de Indias, llegando en 1926 a Sevilla (en 1932 pasó a ocupar el puesto de director del Archivo de la Delegación de Hacienda), donde también se hizo cargo de los asuntos jurídicos de la sucursal andaluza de la empresa de su padre, Vías y Riegos. Forjó pronto una buena amistad con Ramón Carande, Federico García Lorca, José de la Peña y Cámara e Ignacio Sánchez Mejías, que le transmitió su pasión por el Betis. Y teniendo una marcada vocación política, claramente orientada hacia el republicanismo de izquierdas, compartió con gente como Martínez Barrio las convicciones republicanas y masónicas.

Con referencia a su republicanismo, ya en la capital hispalense se afilió al partido Acción Republicana –fundado en 1925 por Manuel Azaña y José Giral– y era su máximo dirigente en Sevilla al proclamarse la República y cuando fue elegido, pocos meses después, presidente bético, logrando al año siguiente el ascenso a Primera División –en 1933 lo sucedió Antonio Moreno, con quien el Betis sería campeón de Liga–. En el verano de 1935, Mantecón retornó a Zaragoza, siendo nombrado ya en plena guerra civil Gobernador General de Aragón y, posteriormente, comisario general del Ejercito del Este y comisario inspector del Ejercito de Levante. Tras el triunfo fascista, marchó al exilió. Primero, estuvo un corto periodo de tiempo en París, donde fue secretario general del Servicio de Emigración de Republicanos Españoles (SERE); y en 1940 se instaló definitivamente en México, afiliándose al Partido Comunista de España en 1948. Allí murió en 1982, después de haber dejado como herencia intelectual numerosos publicaciones y adquirir merecida fama de investigador y erudito, ejerciendo de catedrático en la Universidad Nacional Autónoma.

En cuanto a su vinculación con la masonería, está documentada la adscripción a ella de muchos de sus amigos y colaboradores; y su vida y obra y su actividad pública y política también apuntan una estrecha conexión, muy marcadamente durante los nueve años que residió en Sevilla. Sin embargo, quedaba por probar su afiliación masónica. A estos efectos, he llevado a cabo un trabajo de investigación en el que me han sido de mucha ayuda diversas personas y entidades, como la Respetable Logia Masónica Guillén de Montrodón, que me ha facilitado una muy exhaustiva lista histórica de masones aragoneses. Y la información lograda pone de manifiesto que, efectivamente, José Ignacio Mantecón perteneció a la masonería. Específicamente, estuvo adscrito a la denominada Logia Constancia, operativa en Aragón en los años 30. Esta Logia actuó en Zaragoza en una primera etapa, entre 1914 y 1919, con el número 348 del Gran Oriente Español; y lo hizo de nuevo a partir de 1931, registrada en esta segunda época con el número 16 del mismo Gran Oriente Español, trabajando bajo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Como masón, Mantecón adoptó el nombre simbólico de Prisciliano; y dentro de la Logia citada permaneció en situación de durmiente hasta 1935.

Por tanto, si el triángulo invertido es un signo marcadamente masónico, también fue masón quien presidía el Betis Balompié cuando se adoptó el nuevo escudo. Y en esta clave interpretativa de la conexión entre la simbología masónica y el emblema bético abundan las trece barras que cubren el triángulo invertido, agregadas al emblema a pesar de la superstición que rodea a la cifra.

En la numerología simbólica, el dígito 13 casa sinérgicamente el ternario y la unidad que éste conforma (verbigracia, la tríada padre-madre-hijo configura la unidad de la familia). En el trece, pues, el ternario transita a la unidad por medio del cuaternario. Y, en la interpretación masónica, en él se unen armónicamente el uno –que como indica Emilio Castell, en Claves de la masonería, es la afirmación misma del Ser, de la materia primera de los hermetistas– y el tres –que retorna a la unidad lo que se ha disociado–. En este orden, el 13 es signo de transmutación y cambio, de muerte y nacimiento, de final y nueva reanudación; un antes y un después muy adecuado para reflejar los nuevos tiempos que se vivían por entonces.
En definitiva, el del Betis no es un escudo cualquiera, elegido al azar o por simples gustos estéticos. Se ha mostrado aquí la indudable similitud existente entre su diseño y la simbología masónica; se ha confirmado la influencia que la masonería tenía en Sevilla cuando el escudo se adoptó; y, muy en particular, se ha probado la pertenencia a ella de quien presidía en ese momento la entidad verdiblanca. Con estas bases, adquiere carta de naturaleza, plena de verosimilitud, la tesis del origen masónico del escudo bético.

martes, 20 de noviembre de 2007

HOLA MUNDO

Soy un amante del Diccionario de la Real Academia. Casi un adicto. Y suelo consultarlo a menudo para ver lo que significan exactamente las palabras.
Me autodefino como ecléctico, en su sentido más estricto, es decir que intento practicar estas dos acepciones del término:
  1. Modo de juzgar u obrar que adopta una postura intermedia, en vez de seguir soluciones extremas o bien definidas.
  2. Escuela filosófica que procura conciliar las doctrinas que parecen mejores o más verosímiles, aunque procedan de diversos sistemas.

El eclecticismo es para mí una forma de entender y de ver el mundo, una actitud que se debe practicar activamente porque, desgraciadamente, tenemos una tendencia absurda al extremismo.

Como decalración de intenciones y haciendo gala de mi eclecticismo, os voy a decir que, aunque también puedo introducir otros temas, hablaremos en este blog de aquellas cosas que más me interesan. Es decir, y no necesariamente en este orden: Política, Filosofía y Cultura (sobre todo literatura, música y cine).

Cualquier intento de autodefinirse, de etiquetarse, es siempre un ejercicio de simplificación ontológica. sin embargo, pretendo en este blog declararme públicamente (aunque oculto por un seudónimo) masón, miembro del PSOE de Sevilla, republicano, agnóstico y, por supuesto, bético.

Así que, después, que nadie venga diciendo que no está avisado de antemano.

He dicho.